Después de cada sesión, GiFit propone el siguiente paso para cada ejercicio: más carga, una repetición más, una serie más o una descarga. Junto a cada propuesta pone por qué. La decisión sigue siendo tuya.
Cargas, repeticiones, series cerradas al límite o fáciles, cuánto descansaste entre series.
Antes de la sesión ves qué cambia y por qué: nada de números que aparecen de la nada.
Cada propuesta se acepta o se pospone, una por una. El coach nunca cambia tu rutina a tus espaldas.
Son las frases que el coach muestra junto a sus propuestas, tal como aparecen en la app:
Una vez por semana el coach revisa el volumen de cada grupo muscular — cuántas series efectivas ha recibido — y propone añadir o quitar trabajo donde hace falta. Si se acumulan las señales de fatiga, propone él mismo la semana de descarga.
No hace diagnósticos ni sustituye a un médico o a un entrenador: propone números a partir de los tuyos, y cada propuesta se puede rechazar. En la versión gratuita sigue los tres primeros ejercicios de cada rutina; con Pro, todos.
Sin obligación. Antes de la sesión cada sugerencia tiene un interruptor: acepta solo las que quieras, el resto queda igual. También puedes desactivar el coach por completo en Ajustes: la app vuelve a ser un registro normal y tú eliges cargas y series.
No. Tras una pausa larga (unas tres semanas) el coach vuelve con prudencia — sin subidas en la primera sesión — pero no borra tu ajuste: la fuerza se mantiene durante semanas. Retomas cerca de tus números, no desde cero.
No. Tu historial se guarda por ejercicio y el ajuste del coach por músculo: ninguno depende de una rutina o ciclo concretos. Si recreas una rutina o abres un ciclo nuevo, el coach retoma tu historial desde el ejercicio y continúa, y la calibración de volumen se mantiene. Lo único que se reinicia es el conteo de semanas del bloque, que es justo lo que debe pasar con un ciclo nuevo.
Descarga GiFit, escribe o genera tu rutina y ponla en un ciclo: desde la sesión siguiente el coach empieza a proponer. Sin cuenta, y tus datos se quedan en el teléfono.